Muchas
veces usemos los productos que usemos, a nuestro cabello lo vemos apagado, sin
brillo o dañado. Lo importante es saber que la salud de nuestro pelo no
depende solamente de los productos que nos apliquemos para su cuidado sino que
la alimentación tiene un papel importante en él.
En
promedio, el cabello crece
También
las vitaminas son un punto fuerte.
La
vitamina A la encontramos en queso, leche, tomates y lechuga y ayuda a tener un
cuero cabelludo más sano.
La
vitamina B es un complejo vitamínico que incluye varias vitaminas. Una de las
más beneficiosas para nuestro cabello es
Por
otro lado la vitamina E facilita el crecimiento del cabello y se encuentra en
verduras, frutas, girasol, aceites vegetales, leche, maíz, chocolate.
La
vitamina K tiene un poder bactericida sobre la flora microbiana del cuero
cabelludo, la contienen algunos alimentos como apio, espinacas, perejil,
lechuga.
Algunos
minerales también tienen una función especial en la conservación de un cabello
sano, por ejemplo: el cobre ayuda a mantener el color del cabello (se encuentra
en frutos secos y miel), el magnesio es fuente de salud para el cabello (en frutos
secos, nueces, verduras y miel), el selenio ayuda a evitar la caspa (abundante
en ajos, cebolla y huevos), El zinc junto con la vitamina B 6 protege de la
caspa y la carencia de este mineral produce un cabello débil, quebradizo y con
falta de brillo (se encuentra en legumbres, carnes magras, huevos), el hierro
fortalece el grosor del cabello , su carencia produce debilidad y fragilidad
(lo encontramos en hígado, lentejas, hortalizas verdes oscuras), el azufre es
vital en la formación de de colágeno y queratina, sustancias que le dan al
cabello resistencia y flexibilidad (abundante en frutos secos, carnes, soja,
huevos, cereales integrales).
